Moda Étnica Peruana    -    Diseñadora Olga Záferson

APROXIMANDO UNA VESTIMENTA ANDINA

por Olga Zaferson

¿De dónde y por qué nace Maki Tacklla (*)?
Como profesora de danzas peruanas, siento placer en este oficio pues siento reafirmada mi identidad, valorando las expresiones de nuestro país. Surge entonces la necesidad de confeccionar un vestido auténtico para las diferentes danzas. Al hacerlo, encuentro otro camino que me lleva a ahondar aún más en mi peruanidad. Manejando las telas, los colores y accesorios me siento inspirada y encuentro lo ideal para mi propia ropa, la que siempre adornaba con detalles, como chumpis, chuspas y otros.

Como yo, había muchas personas con esta predilección por los adornos y detalles de su atuendo.
Motivada y decidida al fin, me lanzo a realizar la primera exposición en una casa particular. Viene luego el primer desfile, y así sucesivamente. Resultado de este afán es la gran responsabilidad que debo tener en lo que hago, teniendo en cuenta varios aspectos.

¿Estamos preparados para lanzar y aceptar la moda peruana?¿Qué debemos tener en cuenta?
Nunca la moda fue más libre y diversa que ahora, ¿por qué no innovarla y aportar más variedad, fantasía y realidad en lo que tenemos en casa? ¿Por qué subestimar lo nacional y muchas veces a nosotros mismos? ¿No somos capaces de crecer y estar a la altura de cualquier país en cuanto a creatividad y capacidad de trabajo? Estamos seguros de que sí.

Pero si queremos proteger el arte popular, que es nuestra materia prima, nuestra inspiración y nuestro motivo de trabajo, debemos respetar su originalidad y adaptar nuestro trabajo a ellos y no al revés.

Tener en cuenta la moda actual, como referencia, significa reconocer que la moda es cambio, es movimiento constante, que va y viene, en estilos y formas.

Tener en cuenta que debe ser un modo de expresión es reconocerla como nexo entre el campo y la ciudad, una forma de comunicarnos, un registro que nos ubica en el tiempo en que vivimos y vamos dejando.

¿De dónde salen las modas?                                                                                                         Sabemos que los grandes modistos toman algunas veces referencias de vestuarios: las túnicas griegas, los kimonos japoneses, los saris hindúes. Aquí en nuestro país, tenemos un sinnúmero de atuendos que en su mayoría son la simbiosis de dos mundos: el hispano y el andino. Trajes sobrios y solemnes- como los de las mujeres ayacuchanas-, alegres y festivos- como los del valle del Mantaro-, rutilantes y armoniosos- como los shipibos-, exóticos y sensuales- como los culecos norteños-. ¿Por qué entonces no crear la moda peruana ?
Creo que estamos en esa búsqueda: paralelamente somos varias personas con la misma inquietud. Tenemos una inagotable fuente de inspiración; nos hace falta conversar, cambiar ideas. Cada quien tiene su estilo, su aporte, pero debe predominar algún elemento. No dejemos que estos esfuerzos aislados y solitarios sean como burbujas que se elevan y acaban desapareciendo.

Por otro lado, sería absurdo pretender que todo cuanto nos rodea sea sólo del Perú. Estamos enlazados con el mundo y es saludable saber de fuera y que sepan de nosotros.
La moda debe ser también el nexo que puede unir lo antiguo con lo moderno, lo de afuera con lo que aquí tenemos. Pero crear la moda peruana sin tener en cuenta el legado de nuestros antepasados mochicas, chimús, waris, nazcas, tiawanacos y los atuendos de nuestros campesinos es como querer escribir un libro sin haber propuesto el tema.

La moda debe ser un elemento integrador, capaz de coexistir enlazando varias épocas y culturas. Debemos preguntarnos quienes somos y qué queremos hasta llegar a decir con la moda: aquí estamos.

El aporte de Maki Tacklla es la posibilidad creadora de integrar la milenaria y eterna tradición del vestido andino, costeño y amazónico con el diseño contemporáneo de Occidente y de otras culturas. Es tomar conciencia de lo que somos y de lo que tenemos.

Perú, donde cada expresión popular es un nueva posibilidad. País vertebrado por los Andes, que albergan Apus, Amarus y Wiracochas, chullachaquis y yacurunas. De sus raíces profundas y de las huellas que dejaron nuestros mayores se va viviendo su historia.

País de múltiples rostros culturales, en donde el traje es uno de los más espléndidos registros de nuestro derrotero cultural e histórico. En nuestro punto de partida, que va parejo con el respeto que nos merece el trabajo artesanal, especialmente las piezas originales (únicas), cuyas réplicas son usadas para enriquecer nuestros diseños.

En cuanto a lo estético, debemos preguntarnos qué es y qué nos gustaría ver. En las mujeres del campo, su predilección por los colores fuertes y contrastantes nos dice que, para ella no hay belleza sin colorido. Para la mujer de la ciudad ¿será solamente lo que está de moda?

Los elementos con los que trabaja Maki Tacklla son las afamadas telas de algodón, tejidas con amor por manos andinas; la bayeta, tejido de fibra de lana de carnero llamada caito, se hila en pushca o rueca y se teje en telares de pie. Los maquitos de Huancavelica, las bellas telas shipibas, cada una de ellas digna de ser colocada en un marco; igual los tapices de Chiquaya y Uros, mantas de Puyucata y chumpis de Taquile. Son elementos que tienen mucho que decirnos, con sus trazos y colores, con su fuerza y su ternura. Para Maki Tacklla son su cimiento y su columna, y la fecha que ya tiene un objetivo: la identidad.

Pronto llegará el día en que quienes copian los modelos de las revistas, del cine y de la TV también lo harán ante la belleza de lo nuestro, existe toda una gama necesaria para los gustos más exigentes. Falta poco para que la moda peruana tenga su partida de nacimiento; ya está en gestación.

Debemos para esto romper el aislamiento. Debemos proteger sin paternalismos al artesano, pagando los precios justos por su trabajo. Tener en cuenta que, para ellos, la necesidad de hacer esos trabajos es la forma de expresar el vínculo que tienen con la naturaleza, con la Pachamama, de comunicarse. Son en fin, la reserva de nuestra cultura.

Debemos porfiar e insistir. De esta forma lograremos lo que ya se logró con la música y la danza: crear un espacio a fuerza de perseverancia y belleza.

Se cumplirá así la sentencia de nuestro Cesar Vallejo: "Todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él, de frente o transmitido".

(*) Maki Takclla : nombre anterior de la línea Zaferson.

Pocoy Mita: Celebrando orígenes                                               Museo Nacional de Antropología y Arqueología                               Lima, Perú